Cuando se usan brackets, o frenillos, hay que tener mucho cuidado con lo que se come. Algunos alimentos pueden romper los alambres o los brackets y, si esto ocurre, hay que volver al ortodoncista para que los repare. Otros alimentos son difíciles de limpiar, lo que aumenta el riesgo de caries. Por eso, dediquemos un momento a conocer algunos alimentos que conviene evitar.